
Ante los recientes anuncios del Gobierno local calificando de «mejora y adecuación» las obras de remodelación interior en el consultorio médico de La Aljorra, la Asociación de Vecinos traslada a la opinión pública un análisis riguroso de la realidad de dichas actuaciones y de lo que verdaderamente está en juego.
El marco legal nos avala (más de 6.400 cartillas)
Agradecemos que el Ayuntamiento asuma y reconozca públicamente que atendemos a 6.409 tarjetas sanitarias. La propia legislación (Real Decreto 137/1984 sobre Estructuras Básicas de Salud) establece que la delimitación de una Zona Básica de Salud dotada de un Centro de Salud integral requiere una población mínima de 5.000 habitantes.
Superar con creces ese mínimo legal no se responde dividiendo dependencias interiores mediante tabiques ni recortando aseos, almacenes y salas de reuniones. Eso no es ampliar; es masificar y agotar definitivamente la capacidad física del edificio existente.
¿Por qué La Aljorra necesita un Centro de Salud y no solo un Consultorio?
Para entender el alcance de nuestra reivindicación, es fundamental comprender la diferencia entre ambas instalaciones. Mientras que un consultorio médico está diseñado únicamente para una atención básica y provisional, un Centro de Salud dispone de un equipo multidisciplinar capaz de resolver la inmensa mayoría de las necesidades sanitarias sin obligar a los vecinos a desplazarse a otros núcleos urbanos.

Incompatibilidad con nuevos servicios
La redistribución de espacios ejecutada en el consultorio deja las instalaciones al límite técnico. Subdividir las paredes actuales para encajar consultas a presión imposibilita físicamente que en el futuro se puedan albergar de forma permanente servicios esenciales como Matrona, Odontología, Fisioterapia o un Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP 24h).
Olvidan el riesgo industrial y la lejanía
La Aljorra convive pared con pared con uno de los complejos petroquímicos más importantes de la Región (SABIC). Es una irresponsabilidad institucional pretender que un pueblo expuesto a un riesgo industrial de primer orden y con más de 6.400 tarjetas sanitarias dependa de un consultorio mermado, mientras la Comunidad Autónoma anuncia millones de euros para derivar las prestaciones y urgencias al Polígono de Santa Ana, consolidando un modelo de desplazamientos forzosos.
¡Qué pedimos!
Llevamos más de 25 años de acuerdos unánimes en la Junta Vecinal solicitando el Centro de Salud. Agradecemos la ejecución de mejoras de adecuación, pero estos parches de albañilería en un edificio saturado no solucionan las necesidades sanitarias del pueblo ni cumplen los criterios legales ni los compromisos históricos acumulados.
Pedimos al Ayuntamiento de Cartagena y a la Consejería de Sanidad la convocatoria de una mesa de trabajo conjunta con los representantes vecinales para fijar el proyecto y el calendario real de construcción del Centro de Salud de La Aljorra.
Cumplimos los requisitos
La Aljorra cumple con creces los requisitos poblacionales establecidos por la ley, soporta cargas industriales y fiscales como la que más, y exige exactamente los mismos derechos sanitarios que el resto del municipio. Seguiremos defendiendo con firmeza el derecho a una sanidad pública, presencial y de calidad en nuestro pueblo.
Sigue los avances de esta reivindicación histórica en este artículo de la asociación de vecinos de La Aljorra

